“Decidí ir escribiendo las anécdotas, para que todos conocieran las historias de La Sortija
“Decidí  ir  escribiendo  las anécdotas, para que todos conocieran las historias de La Sortija
PERFILES
Así lo manifestó Emilio Burón, quien se crió en un  campo en inmediaciones del Paraje "La Sortija". Hoy a sus 88 años de edad, tiene entre sus manos,  un libro lleno de historias y anécdotas,  que el mismo escribió para rescatar parte de la historia de este lugar,  donde hace muchos años atrás, -incluso antes de la llegada del ferrocarril- se instalaron muchos inmigrantes con sus familias.   

Emilio Burón  nació el 3 de diciembre de 1931 en Coronel Pringles y pasó toda su niñez y parte de su adolescencia en el campo en la zona del Paraje "La Sortija".  Después de culminar sus estudios secundarios,  se trasladó a Capital Federal para estudiar,  donde pudo recibirse como Veterinario en la Universidad de Buenos Aires.  También,  entre sus reconocimientos,  podemos mencionar que fue socio fundador de la Fundación Pringles y de la Escuela Agrotécnica de nuestra ciudad y también fue miembro fundador del Crea 2.  Actualmente tiene 88 años,  pero a los 82 comenzó a plasmar diferentes historias y anécdotas del paraje "La Sortija" en papel para finalmente,  él mismo realizar la tarea de pasarlo a Word y en el último año entregó todo el trabajo a una editorial de Tandil,  para que terminen justamente de editar este libro y realizar la impresión de los ejemplares. Es así que hace una semana recibió los ejemplares del libro que lleva como nombre Paraje La Sortija:  "Crecer y Vivir en el Campo", el cual refleja  una gran parte de la historia de este lugar perteneciente al partido de Coronel Pringles. Es por ello, que en la entrevista de "Perfiles" de este domingo de "El Diario de Pringles", conoceremos cómo surgió la idea de Emilio de escribir este libro y cómo fue su paso por el recordado paraje "La Sortija".
  
¿Dónde se crió y dónde cursó sus estudios primarios y secundarios? 

Me crié en el campo, en la zona del Paraje "La Sortija".  Cuando no había escuela pública en el campo, se contrataban maestras, entonces hacían una escuela privada, con la maestra y los chicos que había ahí en el campo y de acuerdo a los conocimientos que tenías,  te tomaban una prueba que se hacía en Coronel Pringles y te ubicaban en el grado al que debías  asistir.  El Secundario lo hice en el Colegio Nacional viejo y después me fui a Buenos Aires a estudiar,  donde me recibí como veterinario en la UBA.  


-¿Hasta qué edad estuvo en el campo?

Hasta los 10 años aproximadamente. Veníamos a Pringles  generalmente en auto, si bien no había muchos, siempre había un auto  o una camioneta disponible para traer a la gente que estaba allá en el campo,  a realizar compras o diferentes trámites.

-¿Qué recuerda de aquella época? 

Por ahí te acordás de alguno que había estado de compañero en la escuela. Pringles era más campo que ahora,  que se ha poblado bastante.  La estación  Roca  era más importante porque el ferrocarril movía muchas cosas. Los pueblos se mueren cuando muere el ferrocarril y eso es lo que está pasando desde hace tiempo,  desde que el ferrocarril dejó de pasar.

 -¿Cómo surgió con el tiempo la idea de plasmar  todas estas historias y anécdotas de la zona  de "La Sortija"?

Uno se va acordado siempre de las cosas, de pronto te das cuenta que la memoria también falla,  por eso decidí  ir  escribiendo  las anécdotas,  una por una, para que todos conocieran las historias de "La Sortija". Después con la facilidad de una computadora, de manejar un procesador de texto más o menos bueno, lo transcribí.

-¿Hace cuánto que comenzó?

Hace cosa de 6 o 7 años y después lo editamos con una gente que encontramos en Tandil, que fueron muy eficientes, quienes se encargaron también de la impresión y encuadernación de los  ejemplares. 

-¿Cuándo le llegaron los ejemplares?

Hace una semana aproximadamente me los trajeron y tengo varios que tengo que regalar,  sobre todo a gente que me ayudó,  contándome anécdotas o también a conocidos de la zona, después los otros se van a vender. 

-¿Con cuál de todas las anécdotas que están plasmadas en el libro, se quedaría?

Con todas, pero en especial con una de las primeras, donde cuenta cómo arrancó la idea de plasmar  las mismas en este libro. 

-¿Hay gente todavía en "La Sortija"? 

Quedan pocos, no tengo idea en números,  cuántos habrá actualmente.  Sin dudas son mucho menos que los que había cuando era chico, será  la cuarta parte. En aquellos tiempos  la gente se instalaba en el campo, porque no había muchos medios para viajar.  Tengo un hermano y una hermana que  son  menores que yo,  que recuerdan mucho de esta zona, a quienes estoy esperando para darles el libro y que me ayuden a recordar algo más. 

-¿Antes de este libro, alguien había  escrito algo referido a "La Sortija"? 

Lo único que leí una vez, fue  una carta de un médico, que se fue a Europa, que le escribió esta carta  a un amigo mío, venía escrita muy bien a mano y con fotografías, no eran exactamente del mismo tema, pero parecidos, donde hablaba de los inmigrantes.  

-¿A las fotos cómo las fue recopilando? 

Esas las he ido sacando yo,  otras la han sacado personas que en su momento pasaron por allá y las demás,  han sido escaneadas de diferentes archivos o libros de la historia de Pringles. 

-¿Cuándo estuvo por última vez en el paraje? 

De vez en cuando voy, cuando me llevan y es muy lindo siempre poder volver. El campo es lo mismo, lo que no hay,  es  tanta gente como había antes y la gente también vive distinto.

-¿El sector de la estación, está abandonado?

Sí, se han robado todos los galpones,  han vendido los rieles,  levantaron todo. En el Quequén  hay un puente de fierro muy parecido al de Pringles. Cuando había inundaciones,  íbamos a buscar víveres a "La Sortija", y estaba tan crecido el arroyo, que había que pasar por el puente de fierro, a caballo de tiro, íbamos a comprar, después se pasaba todo  a un carruaje y volvíamos, y quizás, estábamos un día entero dando vueltas,  solo para hacer las compras. 

-¿Había un solo almacén? 

No, en aquellos tiempos había tres  almacenes, había bastante población, y antes que llegara el ferrocarril,  se habían instalados muchos  colonos. 

-¿Había muchos inmigrantes en esa época?

Todos somos inmigrantes, o nietos de ellos. Mi abuelo era un inmigrante. Venían en carruajes, porque el tren todavía no estaba.  

-Usted también fue uno de los fundadores de la Escuela Agrotécnica:  ¿Cómo surgió esta idea? 

Es una idea de Rubén Arostegui, que se conectó con la curia, lo animaron mucho, y  me invitó a ver si hacíamos el grupo y la escuela comenzó a funcionar,  aún cuando no estaba habilitada. 

-¿Llevaron mucho tiempo todos eso trámites?

Fue muy rápido, había un gobierno ágil con la burocracia, se armó muy rápido, provisorio, y después siguió. 

-¿Alguna vez pensó que iba a llegar a ser tan grande la escuela Agrotécnica? 

Sí, siempre hay que pensar en grande

-¿Se maneja bien con la computadora?

Sí, la utilizo mucho, sobre todo para ver noticias.  El cerebro es como un músculo, si no vas al gimnasio, no sirve, así que  a la cabeza hay que darle trabajo, y hacerla funcionar, y es una forma de vivir mejor. 






CORONAVIRUS 20200325

Pringlenses por El Mundo

video

Cotizaciones Online

Downtack
MonedaCOMPRAVENTA
Dólar 65.25 +0.25 70.25 +0.25
Euro 72.25 = 76.25 =
Real 10.35 = 12.35 =
Merval 40962.74 -425.76
Dólar Blue 116 +1.00 126 +1.00

22/05 - 23:05

Horoscopo Semanal

Downtack

Radio en vivo

Versión impresa

Ediciones Anteriores


Lun
Mar
Mie
Jue
Vie
Sab
Dom

Busqueda


WebMail

Encuesta