“Del trabajo social lo que más me gustó es lo comunitario”
 “Del trabajo social lo que más me gustó es lo comunitario”
PERFILES
Lo expresó Beatriz Espil quien tras 32 años de labor, se jubiló. Dio sus primeros pasos como Trabajadora Social, en la Municipalidad, luego se desempeñó en diversas instituciones, y en el ámbito educativo.
Tras 32 años de labor, Beatriz Espil se jubiló en la docencia con el cargo de trabajadora social. En el ámbito educativo se desempeñó durante 23 años.
Dio sus primeros pasos trabajando en el ámbito municipal, también trabajó en diferentes instituciones y la última etapa de su profesión la centró en entidades educativas. 
Ahora la espera una nueva vida, la número 2, como le gusta llamarla, en la que va a disfrutar de no tener horarios y hará todas esas actividades, que antes por lo laboral, no podía desarrollar. En Perfiles de este domingo, entrevistamos a Beatriz Espil, quien brindó detalles de sus primeros pasos en el terreno del trabajo social, describió lo que le dejó su paso por diversas entidades locales y lo que significó para ella, empezar a trabajar en educación, donde nunca antes hubiese imaginado hacerlo, pero rol al cual le encontró la vuelta y pudo disfrutar, y mucho. 

¿En qué lugar naciste? ¿A qué escuelas asististe?

-Nací en coronel Pringles. Cuando era chica vivía en el campo, razón por la cual  no fui al jardín, sólo hice alguna visita de vez, a los cinco años, al jardín de las Hermanas, que todavía no se llamaba "Laura Vicuña" y después hice la primaria en el Sagrado Corazón, y la secundaria en la Escuela Media, que llamábamos Colegio Nacional.  En ese momento estaba la Técnica y la Agrotécnica que eran más para varones, así que la opción era el Colegio Nacional. Y después estudié en Bahía Blanca, Trabajo Social, un curso descentralizado que dependía de la Facultad de La Plata. 

¿Siempre te interesó el trabajo social?
-En realidad, no estaba bien segura, me anoté para Letras y para Trabajo Social, y hasta que empecé estaba dudosa. Además, en mi adolescencia me tocó volver a la democracia, todo lo social aparecía con fuerza y tenía experiencia en lo social desde la iglesia. Cuando me enteré lo que era el trabajo social, en un momento de  re conceptualización en Latinoamérica y en Argentina con la democracia nueva, era una opción tentadora para alguien de 18 años en ese momento.  No me arrepiento, era mi vocación. 


¿Una vez que te recibiste empezaste a trabajar en Pringles? 

-Empecé a trabajar en Pringles antes de recibirme, estaba unos días acá y otros en Bahía Blanca. Fue una movida muy grande en nuestra ciudad, del trabajo social que no era conocido, había muy poquitos profesionales y de asistentes sociales trabajaba otra gente porque no había profesionales con título, siempre muy vinculado a lo político o era alguna docente con vocación por lo social que la contrataban desde la Municipalidad, pero no había trabajadores sociales. Así que en un momento muy importante del trabajo social en Pringles, en el año 1988/89 contrataron a un montón de asistentes. En un momento éramos 12, para un proyecto de servicios sociales descentralizados en los barrios, que era muy lindo y fue durante el gobierno de Scavuzzo. 
No me había recibido y ya estaba trabajando, la única de Pringles era yo, el resto eran de otras localidades, y muchos de ellos quedaron acá después, como por ejemplo Carlos Berterret, que años después fue Intendente. 
Mi comienzo fue bien en lo comunitario, que es el corazón de los trabajadores sociales, que es lo que más nos gusta y siempre pensamos que no vamos a trabajar en otro tipo de institución y después quedamos atrapados, pero me di el gusto de trabajar en lo comunitario en varios lugares y en ese proyecto re lindo, durante 3 años en la Municipalidad. Luego, seguió algo también muy lindo, trabajé en un plan de atención primaria de la salud, muy bueno, con los pediatras.  Trabajábamos en las salitas y el hospital, era de prevención, con mucha fuerza para trabajar en los barrios y descentralizar el hospital. 

¿Cómo fue esa experiencia de trabajar en las escuelas?
 
-Nunca me terminé de adaptar, la opción de quedarme por tanto años fue más que nada por la seguridad laboral, que en otros lados no existe, sobre todo cuando trabajás vinculado a lo político, que cambian los gobiernos y se terminan los contratos y se cambian los proyectos. Entonces lo que ofrecía la escuela es la titularización, la obra social segura, así que me resistí bastante hasta que tuve que quedarme.  Pero le encontré la vuelta para hacer trabajo social dentro de la escuela, que no es lo más fácil.  Los que estudian trabajo social piensan que el último lugar donde quieren trabajar es la escuela, que a veces te plantea dilemas éticos, porque en realidad nosotros nos formamos para cambiar el sistema y que se adapte al ser humano y después la escuela es justamente el lugar para adaptar al ser humano al sistema. Hay que encontrarle la vuelta. 
Me costó en los primeros años trabajar en lo que se llamaba psicología y asistencia social escolar. Me sentía bastante desubicada, porque no condecía con mi profesión, con mis ideales, pero después hubo un cambio de paradigma y se convirtió en psicología comunitaria y pedagogía social, donde me fui enamorando, porque encontré mi espacio, que no era solo mío porque es muy transdisciplinario, se trabaja junto con otros profesionales y ahí está la posibilidad de hacer cosas más interesantes que adaptar al chico a la escuela. Le encontré la vuelta y en los últimos años más, porque en educación con la cuestión de la ESI (Educación Sexual Integral), aparece un espacio interesante para trabajar para nosotros. No me quejo, la pase muy bien, fui muy respetada, trabajé en proyectos hermosos. Me desempeñé en primaria, secundaria, jardín y muy poquito, en educación especial. 

¿En esta etapa laboral que estaba llegando a su fin, en qué escuelas trabajabas?

-Trabajé en la Escuela 1, Jardín 909 y Jardín 910. Preferí primaria y jardín, porque podés trabajar más con las familias. Es una realidad social que los chicos van creciendo y las familias los van largando, y van quedando los chicos solos, la familia aparece poco o nada, entonces en jardín es re lindo la parte preventiva, porque si o si tenés los papás, no hay posibilidad que se escapen. 

¿Qué es lo que más te gustó del trabajo social?

-Del trabajo social lo que más me gustó es lo comunitario, trabajar con la comunidad en la parte de conciencia, de sensibilización, por eso cuando no pude en la escuela, le encontré la vuelta desde otros lugares, yo también trabajé en Cáritas y Siembrasoles. Desde la Municipalidad trabajé en un proyecto de desarrollo social y también estuve en la Casa de los Chicos. Cosas que no podría haber hecho en la escuela, la hice desde otros lugares, a veces como trabajo rentado y a veces voluntaria, pero me saque las ganas para no quedarme solo con la escuela. 

¿Qué balance haces de esta trayectoria?

En lo profesional me quedaron muchas cosas por hacer, pero me formé mucho, eso está bueno, porque como trabajé en cosas muy diversas, me tuve que cambiar la cabeza, formatear según dónde estaba; en salud, en infancia, en educación, según trabajara con niños o adolescentes. Además de lo profesional, es un trabajo que si o si te aborda desde lo personal y me enriqueció un montón, viví un montón de historias y de vidas a través de las personas con las que trabajaba.  En lo profesional crecí un montón, pero en lo personal me llevo lo mismo o más. 

¿Qué te espera en esta nueva etapa? 

-No voy a pensar que voy a hacer. Cuando durante 32 años de tu vida pensás qué vas a hacer al día siguiente, a la semana o al año, lo más lindo es no pensar. Seguro que voy a hacer cosas, por lo pronto, lo que hacía a las apuradas, lo voy a hacer con tiempo; leer, me gusta escribir, la huerta, mi casa, todo eso lo voy a disfrutar con tiempo. Y seguramente alguna otra cosa voy a hacer, pero no me voy a apurar, porque me quiero dejar sorprender. 
Me gustaría hacer cosas distintas. Me siento bien de salud, bien de la cabeza. La oportunidad de jubilarte relativamente joven, te deja mucho tiempo para disfrutar, la vida 2, como le digo yo y darme la oportunidad de hacer cosas diferentes, pero todavía no sé qué. 







Publicado por EL DIARIO. Más información sobre el autor y los contenidos en este link


Cotizaciones Online

Downtack
MonedaCOMPRAVENTA
Dólar 99.75 = 105.75 =
Euro 114.5 = 120.5 =
Real 17.25 = 19.25 =
Merval 80369.01 -4,587.91
Dólar Blue 197 = 201 =

26/11 - 23:11

Juegos

Downtack
Primera 27/11 3253
Matutina 27/11 6143
Vespertina 27/11 2208
Nocturna 27/11 2003
Primera 27/11 3909
Matutina 27/11 1106
Vespertina 27/11 5327
Nocturna 27/11 1040
Tradicional 1° 28/11
4 5 22 26 29 45
Tradicional 2° 28/11
3 7 9 20 37 45
Revancha 28/11
5 8 26 29 32 37
Siempre Sale 28/11
2 12 33 37 42 45
Premio Extra 28/11
3 4 5 7 8 9 20 22 26 29 32 37 45
Tradicional 27/11
2 7 20 23 26 28 6 4
Desquite 27/11
0 6 9 17 27 34 9 1
Sale o Sale 27/11
7 12 22 25 33 41 1 4 6 9
Provisto por downtack contenidos para diarios

Horoscopo Semanal

Downtack

Radio en vivo

Versión impresa

Ediciones Anteriores



Busqueda


Encuesta

Webmail de RELTID

Seminario de Ajedrez del Maestro Rodolfo Garbarino

video

Pringlenses por El Mundo

video

Entrevistas de Salud

video

Nuestros Comercios

video

Agradecimientos

video

Himnos

video