El pasado sábado, un accidente de tránsito ocurrido en la intersección de Belgrano y Suárez cambió por completo la vida de Miguel Ledesma. El remisero pringlense sufrió un fuerte impacto cuando otro vehículo colisionó contra su automóvil, dejándolo con importantes lesiones físicas y sin la posibilidad de trabajar durante al menos 20 días.
Pero el dolor no pasa únicamente por las secuelas del choque. Como trabajador independiente, el auto era su única fuente de ingresos y el sustento diario de su familia. Hoy, obligado a permanecer en reposo absoluto por una lesión en la zona lumbar y renal que derivó en una infección, enfrenta una realidad tan compleja como angustiante: no puede generar el dinero necesario para alimentar a sus hijos y afrontar los gastos del hogar.
En diálogo con El Informador, Miguel explicó que la preocupación económica terminó desplazando incluso al dolor físico.
"Más que el dolor físico, la preocupación principal hoy es lo económico. Soy el sostén de tu hogar y tengo tres hijos"
Ledesma recordó que durante años trabajó en la Municipalidad de Coronel Pringles, desempeñándose en distintas áreas. Sin embargo, el año pasado decidió renunciar para dedicarse por completo al servicio de remís, una actividad que le permitía obtener mejores ingresos gracias a extensas jornadas de trabajo.
"Yo me levantaba todos los días a las cinco de la mañana y me bajaba del auto a las diez u once de la noche. Lo hacía para poder pagar el alquiler y darle de comer a mis hijos. Trataba de cuidar mi autito porque era de lo que vivía", contó.
Hoy esa realidad quedó atrás. Su vehículo sufrió importantes daños y él permanece inmovilizado por prescripción médica.
"No sé cómo seguir", expresó con visible preocupación.
Una familia que intenta salir adelante
Miguel vive junto a su pareja y sus tres hijos. Si bien uno de ellos, de 17 años, trabaja y aporta al hogar, la situación continúa siendo muy difícil.
"Mi señora organiza ferias y hace lo que puede, pero tampoco puede salir a trabajar mucho tiempo afuera porque me está cuidando. Yo soy el sostén de la familia y hoy me siento muy mal", señaló.
A ello se suma la incertidumbre por el alquiler de la vivienda. Aunque el propietario le está dando tiempo para afrontar el pago, Miguel reconoce que probablemente deba mudarse a un lugar más económico una vez que pueda reorganizar su situación.
"El dueño me está aguantando, pero yo ya estoy pensando en buscar un alquiler más barato porque así no puedo seguir", explicó.
Un pedido que va más allá del dinero.
Lejos de solicitar ayuda económica directa, Miguel aseguró que el objetivo principal es poder atravesar este difícil momento hasta recuperarse y volver a trabajar.
"No quiero plata. Lo que necesito hoy son alimentos, porque eso es lo que necesitan mis hijos. Yo quiero volver a la vida que tenía, tener mi auto y salir a trabajar."
También manifestó que cualquier oportunidad laboral para su pareja sería una ayuda importante para afrontar estas semanas en las que él permanecerá imposibilitado de conducir.
En cuanto a la reparación del vehículo, el panorama tampoco es alentador. Según explicó, el conductor del otro rodado se retiró del lugar tras el accidente, el vehículo no es de su propiedad, y, además, no contaba con licencia de conducir.
"El seguro no me va a pagar nada. Voy a tener que buscar otra alternativa con un abogado", comentó.
Una campaña solidaria
Frente a la difícil situación que atraviesa la familia, vecinos de Coronel Pringles comenzaron a movilizarse para brindar colaboración.
Durante miércoles y jueves se llevó adelante una colecta solidaria impulsada por Julieta Artola, destinada a reunir alimentos y artículos de higiene. La iniciativa tuvo una importante respuesta de la comunidad.
Quienes deseen brindar una mano pueden comunicarse al WhatsApp 2922 48-0718 o acercarse al domicilio ubicado en Bulevar 13 N.º 1431, en Coronel Pringles.
Mientras espera recuperarse para volver a conducir, Miguel intenta sostener la esperanza de que la solidaridad de la comunidad le permita atravesar uno de los momentos más difíciles de su vida. Como él mismo resume, su mayor deseo no es recibir dinero, sino recuperar cuanto antes la posibilidad de volver a trabajar y mantener a su familia con el esfuerzo de cada jornada.