El folklore argentino tuvo una noche especial en Coronel Pringles con la presentación de Martín "Pitín" Zalazar, una de las voces más reconocidas de la música popular del país. El espectáculo se llevó adelante este viernes 31 de julio a las 21:30 en Jagüel Club Cultural, ubicado en Rivadavia 1071, con una propuesta que reunió canciones, recuerdos y el espíritu de nuestras raíces.
Conocido como "El Cantor de los bailarines", Pitín Zalazar llegó a la ciudad con una trayectoria que lo convirtió en una figura emblemática del folklore nacional. Su voz acompañó durante décadas a peñas y ballets de todo el país, convirtiéndose en un verdadero puente entre generaciones.
Durante el inicio del show, el artista compartió unas palabras con los presentes y recordó parte de su camino musical. "Son muchos años. Con Las Voces de Orán hice una etapa importantísima, donde conocí muchísimo del ambiente, la vida del cantor, del músico, de los poetas", expresó.
Zalazar destacó que, luego de su paso por el reconocido conjunto salteño, decidió continuar su carrera como solista impulsado por el pedido de amigos y colegas de la música, pero también por una necesidad personal de seguir cantando. "Sentía en mi corazón que tenía que seguir cantando", señaló.
Nacido en San Ramón de la Nueva Orán, Salta, el 13 de julio de 1951, Martín Navor Zalazar es cantante, guitarrista y compositor. Sus primeros pasos profesionales los dio en 1969, cuando junto a Federico Córdoba y Roberto Franco formó Las Voces de Orán, agrupación con la que recorrió escenarios de todo el país durante dos décadas y grabó más de treinta discos.
La noche en Jagüel Club Cultural también contó con la participación de la pareja de baile Patria y Tradición, integrada por Saúl y Silvia, quienes acompañaron las interpretaciones con danza folklórica. Además, varios integrantes del público se sumaron espontáneamente al baile, transformando el encuentro en una verdadera celebración de la cultura argentina.
Con su música y su historia, Pitín Zalazar dejó en Coronel Pringles una noche cargada de emoción y folklore.